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jueves, 13 de agosto de 2015

Mexicano 777 – El Poder del Rap


“¿¡DÓNDE ESTÁ MI CORILLO-CORILLOOOOO!?”

1995 – Esa noche el corillo completo estaba en la esquina. Un chorro de chamacos con mahones anchos, rebeldía mal dirigida y recortes sospechosos. Había un quinceañero en el centro comunal y nos quedábamos al otro lado de la calle para ver nenas en trajecitos cortos, beber gratis y tratar de dar deo. En eso llegó ‘Heathcliff’ en su guagüita tres potes que le había puesto un bazukón en el baúl y nos lo quería enseñar.

Heathcliff era de los viejos del corillo y trabajaba en la tienda de fresas con chocolates de Plaza Las Américas, también era quien depositaba los cheques del negocio. Una vez, en vez de cambiar el cheque, se lo apropió ilegalmente y de ahí sacó el dinero para las bocinas bazookas y para el primer disco de un DJ ahí que se hacía llamar DJ Adam como el príncipe de Eternia en He-Man.


El intro se escuchaba tripioso porque era con scracheos pero lo que vino después fue lo que voló mi ignorante mente.

“Ahhh lord have mercy… I am the Mexican…”

Mire a mi alrededor y todos mis panas ya se la sabían. “¿Quién es este cabrón?” me pregunté.

“¡Sé testigo! ¡Mientras se hace un exorcismo! ¡Es como el Diablo en mi mente haciendo un terrorismo!”

Todos se la sabían menos yo.

“Llamo al 1-666 y mi fianza el Diablo presta. ¡SÁQUENLOOO!”

Gente que no se sabían ni el himno de Puerto Rico ni la canción de Pimpón era un muñeco de trapo y de cartón, de cartón, recitaban esas liricas diabólicas como los viejitos recitan el Padre Nuestro en misa. Esa noche, en esa esquina llena de furia y tenis Fila con gorras pa’trás, fue la primera vez que sentí el poder del rap.

“Fuera del parqueeee…”

La canción estaba (está) tan cabrona que al final decía que era un home run, un palo. Trataba de entender todas las imágenes que esas letras me habían puesto en la mente como un inception de esquina, pero más importante aún: ¿quién carajo era ese cabrón?


La furia se llamaba Mexicano, un enérgico rapero de Fajardo que antes de grabar con DJ Adam era quien le hacía los highlights (voces) a Kid J cada vez que el difunto chamaquito rapero cantaba en tarima: “¡Doctooor! ¡No me diga que estoy loco! ¡Doctooor!” Su nombre de rapero se refería a la nacionalidad azteca de su padrastro y al negocio de tacos que tenía llamado “El Mexicano”. En ese negocio empezó a cantar rancheras el niño de la garganta de oro Israel Perales Ortiz.

Luego de ‘Sé Testigo’ vino la canción de Rappers The Begining que era la historia de un bichote que tiene armas entrando y FURA no lo sabe. Vale la pena mencionar que la primera vez que escribí algo por entretenimiento fue la canción de Rappers The Begining letra por letra, dándole play, stop y rewind a un cassette grabao. Puedo decir que si no fuera por la influencia satánica de Mexicano este blog no existiría.

Ya me sabía par de canciones de Mexicano pero nunca lo había visto. Para ese tiempo de música ilegal El Mexicano no salía en videos de underground por ser fugitivo de la justicia por un asalto a mano armada en 1993. Una noche le pregunté a mi vecino Play Kebo que cómo era Mexicano, su apariencia física. “Tiene un fade afeitao abajo con la dos arriba y de la parte de atrás del casco le salen tres dreadlocks. Parece un demonio así bien loco. Cabrón, Mexicano parece un demonio rapero.”


La primera vez que vi  a Mexicano fue en un party en la Cancha Bajo Techo de Caguas par de semanas después. Gracias a que me críe entre Valle Tolima, el Parque del Turabo y la Cancha Bajo Techo pude ir a partys de underground a pie escapao de casa (fuck the police) cuando los de mi edad todavía no podíamos guiar lejos. Llegó corriendo a la tarima. “¡¡EL QUE NO BRINQUE SE GUILLA DE CHOTA!! ¡¡EL QUE NO BRINQUE SE GUILLA DE CHOTA!!” A mitad de set vinieron corriendo los de seguridad para tumbar el party porque los guardias estaban afuera buscando a Mexicano. Todo esto le añadía a su leyenda undergorund. Pasaron 15 minutos, Mexicano se le cagó en la madre a los policías y siguió dominando la tarima con el control escénico que nunca he visto en ningún otro artista de cualquier otro genero musical. Su voz controlaba a las masas.

Aquella noche brinqué y canté todas las canciones de corazón como si fuera una bocina humana con camisa FUBU X-tra Large. Sabes que eres rapero de verdad si viste a Mexicano antes que saliera en videos y si piensas que Wisin y Yandel son senda mierda.

Pudo haber sido cantante de opera o de rock hard core, pero decidió ser rapero “underground”. Tenía una voz que metía miedo cuando quería dar miedo, pero también dominaba el dance hall jamaiquino clásico como demostró en Playero 39. En una sola canción le metía tres flows (estilos de rapear) diferentes, uno para cada estrofa. Mientras MC Ceja era el rapero de los raperos con su interminable flow, Mexicano le gustaba a gente que no le gustaba el rap, pero si que eran adictos a la furia humana.  Sabía que Mexicano era diferente cuando los rockeros y surfers de mi escuela vinieron donde mi para que les pusiera ‘Se Testigo’.


También sabía que era diferente porque Mexicano era el primer rapero que hablaba orgulloso de ser puertorriqueño. En una época donde los raperitos por moda trataban de sonar bien agringados, El Mexicano trataba de sonar lo más puertorriqueño posible. Fue el primer rapero independentista mucho antes que Residente Calle 13 y sin que la calle le diera la espalda. Un verdadero Boricua Guerrero.

Una vez lo vi tirarse de espaldas al público desde lo alto de una bocina en otro party de la Bajo Techo. En otra ocasión lo vi en el Día Nacional del Bikini hipnotizando una pequeña putita para el deleite de todos. (¡¡QUÉ SE LO QUITE!! ¡¡QUÉ SE LO QUITE!!) En el concert de Big Blunts lo vi dándole un puño en la cara a OG Black. En otro le dio un puño a Baby J. El primer video de breakin’ criollo que compré en mi vida (Boricua Family B-boy) los créditos eran el motin del concierto de Wu-Tang Clan y Mexicano peleando protegiendo a los cantantes. Entre tanta lírica feka escucharlo era escuchar a alguien real.

Para cuando hacían los Hip-Hop Fridays en Lazer ya estaba viviendo mi vida como un bailarín rudo en busca de círculos de breakin’ donde retarme en habilidad con otros b-boys. Siempre que venía Tony Touch a tocar los raperos del patio jangueaban allí para evitar ser asediados por fanáticos reggaetoneros. Ivy Queen, Chezina, Yankee, Vico C, Rey Pirin, Cavalucci, etc., se pasaban allí no como artistas sino como cualquier hijo de cocolo setentoso con ganas de escuchar rap. Una vez Mexicano se trepó al lado del DJ Tony Toca y fungió como MC mientras abajo se retaban Max Ground Force (mi crew de Caguas) vs los Floor Rockers (Bayamón, Carolina). Cuando noté que Mexicano miraba el círculo me tiré mi paso de “six step” del piso a tres “headspins” sin poner las manos. Mexicano gritó: “¡¡VIENE PUÑETA, REPRESENTANDO ESOS CUATRO ELEMENTOS!!” Esa noche la recuerdo como un logro personal.


Muchos criticaron a la prensa por hablar de alguien que nunca tuvo un éxito comercial en la radio, lo más cercano a eso fue ‘Bendición Mami’ y esa no está ni entre las mejores 10 canciones del Boricua Guerrero. Porque Mexicano fue el último héroe del underground boricua, una época donde todavía el dembow del reggaetón no se había divorciado del breakbeat del hip-hop, y era normal que en un mismo party se formara un círculo de breakin’ mientras al lado las muchachas culeaban con sus parejas.

La última vez que vi cantar a Mexicano fue en el 2007 en los partys de Back to the Old School de La Feria y sentí la misma emoción de la primera vez y de las otras veinte veces que lo vi en tarima. Pura furia. No diré nada malo de Mexicano, ya eso ustedes lo leyeron en la prensa podrida puertorriqueña, solo diré que la Administración de Corrección de Puerto Rico le aceleró la muerte al no darle la libertad antes a un inofensivo hombre con cáncer terminal.

Todo el mundo sabe lo malo que publicó la prensa sin saber porque hablaban de él en primer lugar, yo solo quería que la gente también supiera porque sus verdaderos fanáticos lo admiraban y lo respetaban. Porque nadie escribía como Mexicano, porque nadie tenía la voz de Mexicano y porque nadie le metía más, ni le ha metido más desde entonces, que El Mexicano 777.




RESPETO

martes, 28 de julio de 2015

El Entierro de Mexicano 777




Siempre que muere alguien que admiro mucho voy a sus sepelios para mostrar mis respetos, así hice con Machuchal, Don Cholito, Filiberto Ojeda Ríos y Tavín Pumarejo. ¿Qué Tavín Pumarejo no se ha muerto? Pues debería. Así que fui al entierro de Mexicano 777.

Como no soy ningún fekero llamé al socio Joutax, hijo de Tato Supermarket, para que me acompañara en luto por el camino. Cuando lo busqué en el punto de Turabo Heights el cabrón de Joutax estaba vestido con un tuxedo de smoking como el Señor Maní. Le pregunté de su indumentaria y me contestó: “Hoy seré la persona mejor vestida en Manatí.” Y nos fuimos por el camino escuchando “underground”.

Oyendo líricas violentas y noventosas (nunca había escuchado la de Guatauba 2000, no cofundir con Guatauba 1996, y está demasiá de cabrona) hablábamos sobre los raperos del Golden Age Boricua y de que al entierro de MC Ceja no va a ir nadie por robar carros y querer dejarlos morteaos en Vista Hermosa. Cuando llegamos al Cementerio Municipal de Manatí me puse a tirar fotos y absorber todo lo que podía. Esto fue lo que salió.



Al primero que vi al llegar al cementerio fue al hijo de Poncito el del Cuartel de la Risa y nieto de Tres Patines, el señor Leo Fernández III. Me resultó curioso que en el entierro de Mexicano, que tanto odiaba a los chotas y lo decía en sus canciones, fuera este tipo que chotió y carpetió tantos puertorriqueños en los años 80’s. No me saqué un selfie con él porque yo odio al chota.



Vi más gente de la prensa y de los programas de farándula que raperos. Ni Rey Pirín fue. Había mucha gente en motoras como esta muchacha con estrellitas en el muslo.


En esta guagua tenían música de Mexicano todo el entierro. Un entierro con rap. Cosa cabrona. En una pusieron la canción de Mexicano con Cosculluela y la gente empezó a gritar: “¡QUITA ESA MIERDA!” y el dj salió de la guagua y dijo: “Mala mía, jeje…” Puso Playero 40 y todo fluyó como una ruleta rusa.



La Asociación Ñeta 1.50 D’ Corazón también dijo presente.



Hasta escribieron en el cielo un lindo mensajito para Mexicano.


Aquí fue cuando sacaron el féretro de Mexicano. Las únicas personas famosas que vi cargándola fueron DJ Barón López y el reggaetonero Divino. Más nadie. En una llegó OG Black al entierro y le dieron una pela porque OG Black es un fokin charro. Master Joe le mete pero que se cague en su madre también.



 ¡La mamá de Mexicano estaba bien empepá!



Este es el camino final de la isla de la muerte. Hacia donde vamos todos, ricos y pobres, gordos y flacos, surfers y raperos, y hasta los dominicanos y gente de Ponce. Hacía un sol cabrón y sudé como si estuviera en el infierno del que hablaba Mexicano en Nico Canada 2.



Vi muchas personas vestidas de blanco santería. También creo que vi a Charlie el de Point Breakers, pero no sé.



Esta es la mamá de la nena que dispararon frente a Club Hollywood en 1997 que Mexicano le tapó la herida de bala con sus manos para que no se desangrara en lo que llegaba al hospital.


Los entierros de mi isla me hacen sentir sociólogo. Ayer sentí la pobreza de los de abajo reflejadas en las rimas rudas y ritmos duros de Mexicano que estuvieron presente todo momento. Ayer comprobé que la gente pobre que escucha rap no apesta. Los que apestan son los que escuchan reggaetón aunque sean ricos.



La hermana de Mexicano se tiró encima de la tumba y empezó a cantar: “Sinanaehhhh… Nanajaiiii… Sinanaehhhh… Madre Yemayaaaa quítale lo malo… Woooo… Madre Yemaya… Guatauba está en la casa… Woooo…”



Esta negra estaba bien preocupada y llorosa en el entierro de Mexicano. El socio Joutax y yo llegamos a la conclusión que 20 años atrás estaba bien buena y que era chilla de Mexicano pa’ los tiempos que Ivy Queen meaba de pie porque no se había hecho el cambio de sexo.



Esta es la reportera del programa Lo Sé Todo. No sé su nombre pero #CVA



MOMENTO PARA-PELOS DEL ENTIERRO DE MEXICANO La socia (la mamá) de Mexicano acaba de decirle adiós a su hijo el Boricua Guerrero. Cuando pasó frente a mi me dio un sentimiento cabrón y cesaron los chistes mientras se escuchaba ‘Bendición Mami’ de fondo. Ningún padre debería enterrar a sus hijos, es al revés.



En este panteón descansarán los restos mortales de Pucho, el Boricua Guerrero, la Garganta de Oro, EL MEXICANO 777. Al final del entierro Don Chezina me pidió pon para Trujillo Alto, le pregunté que como llegó a Manatí y me dijo que llevaba viviendo en las calles desde el 2013.



En mi país cuando mueren los raperos bajan las banderas a media asta. Me fui por el camino con Joutax escuchando DJ Eric 4 y hablando de los raperos de nuestra época. Le dije que pal entierro de Vico C voy a breakear en el cementerio y él me dijo, de nuevo, que pa’l entierro de MC Ceja no va a ir nadie.

Que En Paz Descanse El Mexicano

P.D.

Este post fue solo el entierro de uno de mis héroes musicales. El porqué fui a darle mis respetos lo escribiré en mi siguiente post que publicaré en el próximo Viernes de Rap.