miércoles, 27 de abril de 2016

Muertes en la Avenida Valle Tolima



Entre medio de Bairoa y Cañaboncito, y al este de las montañas mafiosas de Aguas Buenas, se encuentra la avenida Valle Tolima. Carretera principal que divide a los pobres de los más pobres y donde aprendí todo lo bueno y lo malo de la vida. De lo bueno aprendí a escaparme de casa para janguear, a hablarle a las nenas para que me dejaran darle deo y como vender paquetes de cocaína en partys de “underground” noventosos. Lo malo fue que vi muchas muertes. Por ejemplo…



Cuando mataron a dos tipos en el Día Nacional del Bikini – Si has visto el video de cuando Lito y Polaco están cantando en el Parque del Turabo y de la nada sale Baby Rasta al frente de la tarima a incitar a Lito a que le diera un puño en la cara y todo el party enloquece por la tiraera, pues esto fue lo que pasó después. Ese Día Nacional del Bikini (hicieron muchos y con diferentes putas/bailarinas) fue en octubre de 1999, fecha en que todos en mi corillo tenían dread locks raperos, incluyéndome a mi.

Cuando se acabó el party estaba frente al portón hablando con mis panas cuando escuché como si estuviesen explotando petardos fuera de fecha. Volteé a ver. Vi dos tipos flacos uno frente al otro como a cinco pies de distancia entre ellos. Uno le disparaba con una pistola y el otro no hacía nada. “Eso tiene que ser de embuste” fue lo que pensé. Justo ahí el otro se agarró la barriga y ahí empecé a correr rápido con cojones mientras escuchaba los disparos secos y voces que gritaban “¡Coge a ese cabrón!” Llegamos hasta la esquina de Parque del Río jadeando por haber corrido esa longa en estado de perse. Nos miramos para coger aire. “Diablo, mataron a un cabrón ahí… Diablo… ¡Vamo’ a subir a ver!”

Corrimos de nuevo a la entrada del Parque del Turabo pero antes de llegar había otro tipo que le habían disparado agonizando en la entrada del pasillo que da para Valle Tolima. Cuando llegué ya había un grupo de policías alrededor del tipo mirándolo hacia abajo mientras se ahogaba en su propia sangre y ya dándolo por muerto. La historia fue que esos dos chamacos habían salido de la cárcel esa misma semana y los anormales de Bairoa los estaban buscando, fueron al party de underground  a celebrar su nueva libertad y los encontraron.

Lo peor fue cuando llegó la mamá de uno de ellos a reconocer el cadáver. Hablando de padres esto me recuerda…



Cuando el papá de Joutax atropelló a Camacho Shrek – Esto fue una noche que Camacho tenía la Santísima Trinidad de las Notas (borracho, espitiao y arrebatao), y como siempre sucede en estos casos le dio el vengamás. Camacho se montó en su bici Mongoose aniquelá y pedaleó en dirección al punto de la química extra peligrosa de Valle que quedaba al otro lado de la avenida.

Tato Supermarket además de ser el papá del enfermo sexual de Joutax también era dueño de un colmadito en la Avenida Degetau y tenía una van de esas blancas que usan los tipos que raptan nenes allá afuera para mover la mercancía. A veces se quedaba hasta tarde en su propio negocio bebiendo con sus amigos, como pasó esta noche. Lo que pasó cuando se encontraron sus dos notas de frente no terminó en una muerte pero es lo suficientemente chistoso como para usarlo de comic relief en un post de obscuridad y muerte.

Tato salió borracho guiando hacia su casa en Parque del Río guiando rápido con cojones por la avenida. Camacho en la bici se relambía pensando en la nota que iba a coger. Hasta que decidió entrar por la entrada de la Farmacia Judith sin mirar a los lados debido a la nota cabrona que tenía encima, y Tato Supermarket bien borracho bien rápido lo chocó con la van blanca haciendo que el cuerpo toboso de Camacho Shrek volará 20 pies por los aires.

Cualquier otra persona hubiera muerto por el cantazo pero Camacho estaba tan endrogao que calló inconsciente en la brea con una sonrisa de oreja a oreja. Tenía un hueso de la pierna izquierda por fuera de la carne. Tato estacionó la guagua, caminó hasta donde estaba Camacho entre sangre coabulada e hizo lo que cualquiera hubiese hecho en su lugar: se montó de nuevo en la guagua, guío hasta su casa, y comió algo para cuando le hicieran la prueba de aliento no saliera tan jodío como se supone que saliera.

Regresaba de una fiestecita de sexto grado cuando me encontré con el accidente. Vi un mar de gente, en el medio estaba Camacho durmiendo y creo que lo vi riéndose. Ahora entiendo que estaba endrogao. Tato Supermarket aunque se quito un porcentaje de alcohol en su casa, y aunque visitó a Camacho todos los días al hospital como el buen padre de familia que era, no pudo esquivar la inevitable demanda que la mamá de Camacho le puso con sus abogados. Tato tuvo que pagar $20,000 por daños y perjuicios, y Camacho se los gastó en un Mitsubishi Technica rojo, unos aros Momo aniquelaos de tres patas, putas y crack.

Por lo menos esa historia tuvo un final feliz, pero la cosa más nasty que ocurrió en la avenida de Valle fue…


Cuando desmembraron a Chamorro – Esto ocurrió el mismo día que Puerto Rico le quitó el invicto olímpico al Dream Team en Atenas 2004. Chamorro era el “delivery boy” de la pizzería Turabo Pizza que siempre entregaba las ordenes con una Heineken en la mano, no tenía problemas con nadie y le caía bien a todos.

Al parecer le caía bien hasta a mujeres casadas. Esa tarde mientras ocurría el juego una muchacha estacionó su carro frente a la pizzería y se puso a hablar con Chamorro. El carro estaba estacionado de una forma que Chamorro para poder hablar cerca de ella tuvo que salir de la acera al lado del conductor y su cuerpo quedaba hacia la avenida.

En eso una guagua Ford F-150 empezó a bajar la Avenida Valle Tolima a alta velocidad impulsada por ira, odio y celos. Como si fuera hacia Turabo Gardens y la pizzería le quedara a mano izquierda, pero a 80mph en una zona de 25mph. La guagua era guiada por el esposo de la muchacha que hablaba con Chamorro.

El pobre de Chamorro nunca lo vio venir. El cantazo fue tan fuerte que Chamorro voló y cayó más cerca de la farmacia (donde está el Subway ahora) que de la pizzería. Ahí la guagua Ford F-150 siguió guiando y trató de pasarle por encima al que entregaba las pizzas de Turabo Pizza, pero en vez de pasarle por encima lo que hizo fue arrástralo 150 metros de distancia porque quedó pillado entre las gomas de la guagua. El arrastre entre goma y brea desmembró el cuerpo de Chamorro en cuatro partes.

Mientras esto ocurría dentro del Valle Tolima Liquor Store y la agencia hípica de al lado se celebraba la victoria boricua contra el quinteto gringo con mucho ron y cerveza. Cuando escucharon los gritos de la gente salieron afuera a ver lo que pasaba y con la nota vieron la escena dantesca de ver a su amigo en pedazos por el piso. Lo próximo fue como la escena que todos vomitan en el parque en ‘Problem Child 2’, pero mientras la mayoría vomitaba uno de los amigos de Chamorro llamado Pablito se montó en su guagüita tres potes y se le fue detrás a la maldita Ford F-150.

La persecución fue desde la luz de Valle Tolima en dirección a Aguas Buenas hasta que apareció una patrulla y se les fue detrás, pero como la policía siempre confía más en los carros caros que en los carros humildes pararon la tres potes pero no la F-150. El policía nunca le creyó a Pablito la historia que les acabo de escribir y la F-150 pudo escapar sin problemas.

En el entierro muchas voces juraron vengar la muerte de Chamorro. Al día de hoy lo que se sabe es que al tipo que guiaba la Ford F-150 nunca le hicieron nada, que se reconcilió con la tipa y se mudaron para allá afuera. La muerte de Chamorro nunca fue vengada.


Solo tres historias de la carretera que más caminé de niño y que más influenció mi vida. Mi nombre es Vlade y me críe en Parque del Río/Las Haciendas, al lado de Valle Tolima.

viernes, 11 de marzo de 2016

El Crimen del Siglo


La película ‘Crime of the Century’ (1996, HBO) trata sobre el secuestro y asesinato del hijo de Charles Lindbergh, en realidad no tanto sobre la muerte del bebé sino sobre como acusaron a un hombre inocente del crimen sirviéndose de pruebas inventadas, chantajeando a los testigos y ocultando pruebas exculpatorias. Charles Lindbergh fue el primer aviador famoso en la época que los aviones eran nuevos, primer hombre en sobrevolar el Océano Atlántico uniendo dos continentes en un vuelo sin escalas en solitario de 33 horas y medias en 1927. Fue tan famoso que lo trajeron a Puerto Rico en 1930 y su actitud tan fría ante los jíbaros hizo que su apellido fuera el nombre como conocemos los jugos congelados que venden a peseta, un limber.

El bebé de Lindbergh fue raptado de su casa y asesinado en 1933. La prensa de la época de King Kong llamó el secuestro del infante de un año de edad como el crimen del siglo, pero el verdadero crimen fue lo que ocurrió después. Un carpintero alemán fue acusado injustamente del asesinato, encontrado culpable sin dejar pasar prueba pertinente que demostraba su inocencia y sentenciado a muerte. Fue sentado en la silla eléctrica en 1936.

El exitoso documental ‘Making A Murderer’ (2015, Netflix) trata sobre la convicción errónea de Steven Avery por un cargo de violación, su exoneración 18 años después gracias a unas pruebas de ADN y como lo acusaron de asesinato dos años después de salir de la cárcel. Los 10 episodios del documental enseñan como policías corruptos coaccionaron al sobrino idiota de Avery para sacarle una confesión falsa sobre su participación de los hechos y como no fue presentado en juicio. A pesar de tener prueba suficiente para probar su inocencia Steven Avery actualmente cumple una cadena perpetua sin derecho a probatoria.

Ahora empieza el post.

El niño Lorenzo González  Cacho fue asesinado mientras dormía en su propia casa el 9 de marzo de 2010. Seis años después fue acusado de su muerte un hombre apodado El Manco porque le falta un brazo desde arriba del codo.

Al igual que en ‘Crime of the Century’ y ‘Making A Murderer’ la acusación contra El Manco se siente como un intento desesperado de un Departamento de Justicia ineficiente tratando de calmar la ciudadanía. A diferencia de ‘Crime of the Century’ y ‘Making A Murderer’ la gente de Puerto Rico no se cree ese intento y el consenso general es que la acusación de El Manco es para decir que se hizo algo, pero no justicia.

Hace seis años se decía que la prueba no ponía a El Manco en el lugar de los hechos, pero ahora, seis años después, toda la prueba indica que fue El Manco. Solo quisiera decirle al señor César Miranda que deje de tomarnos el pelo y que diga la verdad, que el caso nunca se va a resolver ya que la pieza clave de la investigación (el mattress con la sangre del nene) fue quemada a los dos días del asesinato. Sin ese mattress, y sin ninguna confesión de los que estuvieron allí que nunca darán, es imposible determinar que pasó en realidad esa noche en Dorado.

Estamos ante un claro fracaso de la justicia. El actual Secretario de Justicia César Miranda debe traer a testificar en sala al que fuera Secretario de Justicia para marzo 2010, el señor Guillermo Somoza Colombani, ya que fue él quien determinó que Ana Cacho y los cuatro hombres que estuvieron esa noche allí, incluyendo El Manco, eran sospechosos. También ha salido a relucir que se ocultó evidencia y que se dejó dañar una escena de un crimen nebuloso tan solo porque la familia Cacho eran los más que mean del Departamento de Turismo para la época de Fortuño y tomaron eso como una señal divina de impunidad.

El Secretario de Justicia no debe ser un puesto político.

Se dice que peor que un culpable en libertad es un inocente convicto. Con esto no digo que El Manco sea inocente (eso nunca lo sabremos) pero en este caso el pueblo es el inocente ingenuo al que le quieren mentir para calmar la sed de justicia ante un sistema sin credibilidad alguna. Citando al Secretario de Justicia: “La prueba no es contundente”. Pues si no es contundete usted (o el que estuvo antes que usted) es un incompetente.

El sentimiento de impotencia justiciera me hace ver las noticias ante la falta de La Comay. La rabia de que un chamaquito de 8 años halla agonizado durante horas mientras se desangraba en su cama me hace escribir estas palabras. El pensar que quieren acusar a El Manco para tapar todo esto y dejarlo atrás me hace pensar que el verdadero crimen del siglo no es meter preso a un inocente sino mentirle a todo un pueblo con tal de que un partido político saque más votos que otro.


Sigo viendo las noticias. Incrédulo le pido perdón en mi mente al pequeño Lorenzo por todo lo que ha pasado desde esa trágica noche. Avergonzado le pido que perdone al Departamento de Justicia por hacer de sus últimas horas con vida un circo. Me levanto del mueble de la sala hacia la nevera todavía escuchando mentiras sobre El Manco. Saco del freezer de la nevera un limber que me como pensando que hay que ser bien frío para mentirle a todo Puerto Rico.

sábado, 13 de febrero de 2016

El Chavo vs Quico: La Batalla Definitiva




Blasfemias y Recuerdos: Suplemento Cultural


Imagínate ‘8 Mile’ pero en vez de Eminem y Papa Doc con El Chavo y Quico diciendo todo el bochinche tras bastidores del programa favorito de la niñez de todos. Pues eso es lo que verás a continuación.

Al parecer los años de riña crearon habilidades de rimar entre los niños de la vecindad y aquí se retan sobre quien se chingó mejor a Doña Florinda, quien se comió la torta de jamón y del tamaño de sus penes como los personajes seguros de si mismos que son. El que no sepa el bochinche completo puede que se pierda (para leer el bochinche completo dale deo aquí) pero para los demás que se criaron con televisión mexicana pre-cable tv es una reta lírical que te dejará con la boca abierta como si tuvieras la garrotera.

Los mejores momentos de la batalla son cuando El Chavo le dice a Quico que es su creador y que le debe todo a él (cierto), tan solo para sentir la replica verbal de Quico al rimar que desde que botaron a Don Ramón y a él del programa se le fue la gracia (mas cierto todavía). La pista son sampleos con los sonidos del programa, pero los chopearon de una forma que caen perfecto en una reta rimando. Es una fiesta para los fanáticos del rap y del Chavo del Ocho, y si no te gusta ni el rap ni El Chavo del Ocho, ¿qué carajos haces leyendo Blasfemias y Recuerdos?

El video fue encontrado en el baúl de los recuerdos por Joutax una noche de invierno que se había jartado de pornografía de Miami y tenía que dejar descansar su maltratada vejiga. Vale la pena recordar que el hijo de Tato Supermarket es la única persona de edad adulta igual de fanática al Chavo del Ocho que yo, razón por lo cual lo dejé escribir en mi blog, y porque fuma crack.

Así que sin más preámbulos los dejo con el show. Y antes que me pregunten, para mí ganó Cantinflas.


Chekea.


lunes, 18 de enero de 2016

#SanSe2016 ¡Qué Jodía Vergüenza!



Vuelve enero y vuelven las ganas del puertorriqueño de joderse la salud y hacer el ridículo en público, dándome una infinita razón más para gritar en ayunas: “¡Estos cabrones!”

Las Fiestas de la Calle San Sebastián se empezaron a chavar desde que dejaron de tirar la Fuerza de Choque de la policía y las empezaron a llamar “las SanSe” como quien no quiere pasar trabajo ni hablando. Claro, como es más fácil coger una nota frente a Nono’s en vez de hacer algo por todos los negocios que se van del país. Chorro ‘e pela ñemas es lo que son. Carajo.

La única diferencia de este año con los monos en mahones que fueron el año pasado es que en este no hubo muertos (hasta el momento). Wow, tremendo avance si consideramos que con lo visto en las redes sociales este fin de semana de aquí a marzo ya tendrán al menos clamidia o gonorrea. Porque en mi país si no nos matamos a balazos o en la carretera (o a balazos en la carretera) nos matamos chichando intercambiando enfermedades venéreas y chancros como si fueran estampitas de béisbol.

 Este año no pude a ir a las SanSe ya que soy un hombre de edad avanzada que prefiere ver pornografía de enanitas en la comodidad de su hogar antes que salir, janguear, beber y hablar con enanitas de verdad. Pero con los videos subidos al mágico mundo del internet maté dos pájaros de una jalá (get it?) porque me sentía allí, verlos incluso me llenó de valentía política incorrecta para hacer mis observaciones sociológicas en este triste blog que se niega a morir.

Señora y si su hija es una de las que sale en los próximos videos hágale la prueba del SIDA esta semana, dicen que si lo descubren rápido se puede llevar una vida normal como la de Magic Johnson. Empecemos.


   Para arrancar un gay cogió de pendejo a un tipo en Douglas Pub y se lo grajeó. En mis tiempos el tipo besado le hubiese dado una pela al farifo y sería normal, pero como vivimos los años arcoíris los del negocio se encojonaron con el blanquito por no irse con el maricón y el dieron una pela por straight. ¡Mira qué cojones!


Esta pelea fue porque un chamaquito le pisó los tenis Jordan a otro, y eso en el mundo de la ignorancia es un crimen pagado con la vida. Chekéate como le dan a otro con una yarda de Papa Jag de las que venden en Don Pablo. Fiestas de las SanSe sin peleas es como una Despedida de Año sin tiros al aire: una falacia.


Aquí vemos a un muchachito hablando con Dios mientras una nena se lo mama en El Morro. Sabes que es un chamaquito ignorante porque está en la parte de El Morro de fumar marihuana, no en la de bellaquear. La parte de bellaquear en El Morro es más a la derecha que son unos pasillos estrechos que se puede ver abajo el cementerio y las tumbas de los políticos muertos. Hablando de políticos muertos…


Como es año de elecciones los políticos estaban hasta por debajo de los adoquines en las SanSe2016, pero eso no significó que la gente les hiciera caso. El pueblo va a esas actividades para olvidarse de sus problemas, no para escuchar la voz fañosa de Ricky Rossellito en el segundo piso de Dakiti.



Esta foto me da sueño.


El refrán “en el hoyo te comen el joyo” fue inspirado en este hombre mamándole el culo a una desconocida en La Perla.


El mal mantenimiento de los faros se vio reflejada en la sangre que brotaba de la calva de ese señor. El Municipio de San Juan solo limpia la calle San Sebastián en enero para las fiestas y el resto del año que se joda. Esperen la demandita.


Lo que pasa es que se le perdió el iPhone dentro de la crica de la novia y lo está buscando, es lo que pasa.


Otra cosa que me abochorna de las SanSe son los precios. Para mi época el jangueo era más económico, y más sano, y por $3 pesos nos daba para un sorullo y para hacer un caballo y comprar rolas en La Perla. ¿Se acuerdan cuando vendían rolas en La Perla? Definitivamente las cosas han cambiado.


¡Me cago en Dios!


No podía faltar el chamaquito vomitao inconsciente que ya es parte del folklore de estas fiestas. Fíjense en el buen samaritano que le ofrece al joven desmayado un pase de cocaína para despertar. ¡Pura cultura boricua!


Hasta los muertos salieron a celebrar las Fiestas de la Calle San Sebastián como si fueran los Premios OTI. Dicen que al final del discurso de bienvenida que dio Carmen Yulín una sobria Lucesita Benítez se turbó igual que en el concierto de Calle 13 y dijo: “Quédense con Billy Van, yo me voy” y siguió bebiendo Palo Viejo con anís.


¿Dónde están las yales aquí? Pues en las SanSe2016, ¿dónde más? La de la izquierda se llama Crayolita y le envidio su autoestima. You go girl! Lo bueno de este corillito es que no hay trannys tratando de engañarnos, aunque no estoy muy seguro por la de la gorra negra. La de la derecha tiene un beanie de hacer head spins en la cabeza y si se pierde y llega a casa la pongo boca abajo. ¿¡Dios por qué soy tan viejo!?


A esta parejita gringa la nota del molly le explotó antes de tiempo y empezaron a bellaquear en medio de la calle así como si nada. Las tetotas invitan al bellaqueo anónimo pero el tipo tiene cara de que come carne de burro y que si te clavas a su esposa él te tiene que clavar a ti. No gracias, puedo vivir sin hacerlo.


Este tuit de la señora alcalde es un engaño. Ella dice que todo está tranquilo pero yo veo un corillo de gente ahí reunida mirando al piso. Mi experiencia callejera me dice que esa gente o están fumando marihuana, o están violando a una tipa en el suelo como a Nina Hartley en Boogie Nights, o fue que mataron a alguien. Señora Carmen Yulín investigue bien eso, no vaya a tener otro caso como el del canadiense que su esposa de Guaynabo mandó a matar en el callejón del Nuyorican Café.

EPÍLOGO

Si alguna vez estas fiestas tuvieron valor cultural yo no lo viví. Son solo una excusa para finalizar las Navidades boricuas bebiendo y jodiendo. Tal vez nuestra cultura es así, joda, bellaquera y que se joda. Todos necesitamos el roce de la carne de nuestro carnaval caribeño, pero procura que no te graben, so mamón.


El año que viene voy pa’ las SanSe. ¡El que quiera ir conmigo me avisa en los comments! ¡Al carajo se irán! What?